El vidrio forma parte de nuestra vida cotidiana, siendo un material tan común que a veces ni siquiera nos preguntamos de dónde viene o cuál ha sido su historia. La aparición del vidrio y sus diferentes aplicaciones es uno de los acontecimientos históricos más importantes y por ello queremos contar un breve resumen de su recorrido por el tiempo y los diferentes lugares del mundo en los que ha destacado.

Antes de empezar con los relatos históricos del vidrio os daremos una pequeña definición para que sepáis de qué está compuesto. Este material transparente, inorgánico, duro, frágil y amorfo, se puede encontrar en la naturaleza pero tiene su atractivo desde la producción y la originalidad humana. Se obtiene a partir de arena de sílice, carbonato de sodio y caliza, a unas temperaturas cercanas a los 1.500ºC.

Orígenes del vidrio

Aunque sus orígenes quedan algo confusos por hallarse indicios de su conocimiento desde civilizaciones prehistóricas, los primeros documentos referentes a la aparición del vidrio son anteriores al siglo IV a.C. y relatan como unos mercaderes fenicios que se dirigían a Egipto a vender natrón (al que conocemos por carbonato de sodio), al disponerse a calentar sus ollas para cenar, no tenían piedras donde apoyarlas y en sustitución utilizaron el natrón. Cuál fue su sorpresa cuando a la mañana siguiente se levantaron y el natrón se había fundido y se había convertido en un material duro y brillante.

Aun así, bien es conocido que los egipcios del período predinástico ya fabricaban objetos decorativos con tonos brillantes a partir de esmaltes vitrificados, denominados fayenza.

Evolución histórica hasta los tiempos modernos

Sin embargo no es hasta el siglo I a.C cuando se descubre el vidrio soplado en las costas fenicias. Éste evolucionó en la época romana y se extendió por todo el Imperio, llegando a desarrollarse también su transparencia.

Ya hacia la Edad Media volvió a buscarse la decoración destacada con vidrio y aparecieron los mosaicos y las vidrieras, sobre todo en Francia y Gran Bretaña.

Fue hacia el s. XV cuando apareció el vidrio más famoso, el de Venecia. El “cristal veneciano” dominó el mercado europeo en pleno Renacimiento y destacaba por ser un vidrio sódico muy transparente, refinado y muy dúctil. Otros países en Europa intentaron copiar el arte y las técnicas del vidrio de Venecia, pero nunca destacaron como lo hacía el vidrio fabricado en la pequeña isla de Murano. Su decaimiento llegó hacia el 1700, cuando Alemania e Inglaterra obtuvieron nuevas técnicas, como la bohemia o el vidrio traslúcido.

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Actualidad

Múltiples son los usos y tipos de vidrios a día de hoy, e incluso se sigue avanzando en técnicas y mejoras de vidrios a la par que el mundo evoluciona. Desde vidrio para ventanas hasta vidrio decorativo para diferentes objetivos, en cristalería M. Fabra somos conscientes de las exigencias de hoy en día y es por ello que ofrecemos materiales y productos de las mejores calidades y para todas las finalidades.

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